La Ximena es una ruta de nivel difícil según nuestro estándar: 10,6 km ida y vuelta con 807 m de desnivel positivo. Por distancia caería en exigente; por desnivel entra en difícil, y cuando los dos ejes no coinciden mandamos el más alto. El dato que importa no es el kilometraje sino la pendiente: 807 metros de ascenso en poco más de cinco kilómetros de ida es una subida sostenida, no una caminata con repechos.
¿Para quién es?
Para quien ya hizo rutas de nivel exigente y tolera subir durante horas sin tregua. Si tu referencia es Cascada Campanitas, esta ruta es un escalón largo por encima. Si ya hiciste Travesía Dos Cascadas, estás en el rango.
¿Para quién NO es?
No es para estreno en montaña, ni para quien tenga rodillas o tobillos lesionados: el regreso son 807 metros de bajada continua, que es donde se cobran las lesiones. Tampoco para quien no haya subido antes por encima de los 2.500 m.
Consideraciones
Es bosque de niebla: el sendero se moja y la roca y la raíz se vuelven resbalosas aunque no esté lloviendo. El calzado con agarre real no es opcional, y el impermeable tampoco. Estamos entrando en la temporada lluviosa de octubre–noviembre.
El cruce hacia la cascada no siempre es evidente desde el sendero principal, y la zona colinda con sectores de acceso restringido del parque. Por eso se camina con guía local y en grupo: no es una ruta para improvisar por cuenta propia.